El mal aliento, o halitosis, es más común de lo que se cree. Aunque para muchos sea un tema incómodo de tratar, afecta a una gran parte de la población. A veces es temporal y se soluciona con una mejor higiene bucal, pero en otros casos el problema es persistente y tiene una causa bacteriana más compleja.
Identificar las bacterias responsables del mal aliento es clave para combatirlo de forma efectiva. Muchos de estos microorganismos se alojan en zonas difíciles de alcanzar con el cepillado común, como la parte posterior de la lengua, las encías o los espacios interdentales. Comprender su comportamiento es un paso importante para mantener una boca sana y un aliento fresco.
¿Qué bacterias causan mal aliento?
No hay una única bacteria responsable, sino un conjunto de microorganismos, en su mayoría anaerobios, que proliferan en ambientes con poco oxígeno. Estas bacterias se desarrollan especialmente bien en zonas húmedas, oscuras y protegidas de la cavidad oral.
Las bacterias más implicadas en la halitosis:
Fusobacterium nucleatum
Presente en casi todas las bocas humanas, esta bacteria participa en la formación de la placa dental. Al alimentarse de proteínas, produce compuestos sulfurados volátiles (CSV), responsables del característico olor desagradable. También está relacionada con enfermedades periodontales.
Porphyromonas gingivalis
Una de las bacterias más agresivas en el desarrollo de la periodontitis. Produce sulfuro de hidrógeno y otros gases malolientes. Su presencia en la boca no solo da lugar al mal aliento, sino que también agrava el estado de las encías.
Prevotella intermedia
Común en personas con encías inflamadas o sangrantes. Esta bacteria también genera compuestos malolientes y facilita el crecimiento de otras bacterias dañinas. Su control es fundamental para frenar el avance de la halitosis crónica.
Tannerella forsythia
Forma parte del denominado “complejo rojo” (Socransky), un grupo de bacterias altamente patógenas asociadas con periodontitis severa. Produce CSV y actúa en conjunto con otras bacterias destructivas como Porphyromonas gingivalis y Treponema denticola.
Treponema denticola
Con forma espiral y gran movilidad, se encuentra en fases avanzadas de enfermedades periodontales. Su interacción con otras bacterias potencia la halitosis, lo que hace indispensable su detección y eliminación profesional.
Estudio microbiológico periodontal: caso real en Centro Dental Smiling
En nuestra clínica realizamos un estudio microbiológico periodontal a un paciente con halitosis persistente, mediante tecnología de qPCR. Este análisis cuantitativo nos permite medir el número de bacterias periodontopatógenas con gran precisión.
Resultados del estudio:
Como se observa (incluso a pesar de haberse normalizado los datos para mejorar la visibilidad del gráfico), se detectó una carga bacteriana muy elevada de Tannerella forsythia y Porphyromonas gingivalis, lo que justificaba el mal aliento severo del paciente.
Tratamiento aplicado:
Se realizó un raspado y alisado radicular para eliminar el biofilm bacteriano y se prescribió tratamiento antibiótico coadyuvante, y el paciente logró una enorme mejora en tan solo unos días.
Este tipo de tratamientos debe estar siempre supervisado por un profesional, tras una valoración clínica completa.
Antibióticos para el mal aliento: ¿cuándo se recomiendan?
Aunque los antibióticos pueden ser útiles en algunos casos de halitosis de origen bacteriano, no son siempre la primera opción. Su uso está indicado cuando hay una infección activa, como en la periodontitis avanzada o ciertas infecciones respiratorias.
El uso prolongado o sin supervisión puede producir efectos secundarios como candidiasis oral o resistencia bacteriana. Además, existen colutorios antibacterianos de uso tópico (como la clorhexidina), que deben usarse durante periodos limitados para evitar tinciones dentales o alteraciones del gusto.
Helicobacter pylori y mal aliento
Aunque la mayoría de los casos de halitosis tienen origen oral, hay situaciones en las que el problema proviene del sistema digestivo. La bacteria Helicobacter pylori, presente en el estómago, puede alterar la digestión y favorecer el reflujo gastroesofágico, lo cual lleva compuestos malolientes hasta la boca.
Síntomas como náuseas, acidez o dolor abdominal pueden indicar su presencia. El diagnóstico se realiza mediante test de aliento con urea, análisis de sangre o endoscopia. Su tratamiento incluye antibióticos combinados con inhibidores de bomba de protones.
Otros factores que favorecen la proliferación bacteriana
Sequedad bucal (xerostomía)
La saliva arrastra bacterias y tiene función antimicrobiana. Su disminución favorece el mal aliento. Causas: respiración oral, ciertos medicamentos, estrés o enfermedades como la diabetes.
Acumulación de placa y sarro
La placa no eliminada se endurece formando sarro, que alberga bacterias anaerobias difíciles de eliminar sin limpieza profesional.
Lengua saburral
La parte posterior de la lengua puede albergar una capa blanquecina compuesta por bacterias, células muertas y restos de alimentos. El uso de un limpiador lingual es clave para reducir la halitosis.
¿Cómo prevenir el mal aliento bacteriano?
Con hábitos constantes es posible prevenir la halitosis:
- Cepilla tus dientes al menos dos veces al día, especialmente recomendable el uso de cepillos interproximales.
- Usa hilo dental o cepillos interdentales.
- Limpia tu lengua diariamente.
- Hidrátate adecuadamente.
- Evita fumar y el consumo excesivo de alcohol.
- Acude a revisiones periódicas con tu dentista.
- Realiza limpiezas profesionales si es necesario.
- Consulta sobre colutorios específicos que controlen la carga bacteriana sin dañar la flora oral.
Confía en profesionales
No luches solo contra el mal aliento. Un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado pueden marcar la diferencia. En Centro Dental Smiling, contamos con la tecnología para realizar estudios microbiológicos y con un equipo experto para ayudarte a recuperar tu bienestar y confianza.
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Nº de Colegiado: 28004040
Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid
Licenciada en Odontología por la Universidad Complutense de Madrid
Master en Odontología Estética por la Universidad Complutense de Madrid
Especialista Universitario en Odontopediatría por el Hospital San Rafael de Madrid
Especialista Universitario en Programas Preventivos Bucodentales a nivel individual y público por la Universidad Complutense de Madrid
Director Instalaciones Radiodiagnóstico
Director Médico Centro Dental Smiling
Especialista en Odontología Estética Dr. Bruce Crispín Los Angeles, California
Miembro de la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica (SEPES)
Curso RCP
Inglés avanzado






