Lloros, pataletas, escalofríos e incluso ansiedad. Son muchas las actitudes con las que los niños muestran su fobia al dentista. Pero, ¿dónde se origina ese temor? Y lo que es más importante aún, ¿qué hacer para conseguir que los niños pierdan su miedo al dentista?
Si transmites tranquilidad, estarán tranquilos.
Si los adultos nos mostramos escépticos y temerosos ante lo desconocido, imagínate cómo se siente un niño. Sin embargo, la causa principal de ese temor en los pequeños es un acto reflejo de lo que observan en sus padres.
Cuando somos niños actuamos como verdaderas esponjas. Dicho en otras palabras, absorbemos todo lo que vemos a nuestro alrededor, especialmente en las personas a las que tomamos como referentes. Es por ello que, ante la falta de experiencia, los niños simulen la reacción que observan en sus mayores ante determinadas experiencias.
El papel de los padres, por lo tanto, es fundamental en aquellas situaciones en las que los más pequeños puedan mostrar temor ante lo desconocido. Pero, además, ha una serie de pautas que les ayudarán a vencer sus miedos y, además, a adoptar las rutinas apropiadas para cuidar su salud oral.
El papel de los padres antes y durante la consulta.
Los padres tienen un rol muy importante en la reacción de sus hijos durante su primera experiencia en la consulta.
Para ayudar a tus hijos a perder el miedo al dentista, debes de plantear una estrategia en la que les inspires tranquilidad poco a poco:
Cuéntale alguna experiencia positiva en la consulta y responde a cualquier pregunta de manera simple. Deje que el dentista responda las cuestiones más complejas y técnicas.
Evita usar palabras como “dolor”, “dañar” o mencionar instrumentos que les provoquen temor, como agujas.
Nunca le relates malas experiencias ni permitas que otros lo hagan.
Enfatiza lo importante que es mantener los dientes y encías limpios, y ayúdale a entender que el dentista es un experto que le ayudará a conseguir una boca sana.
Que te acompañe en una de tus revisiones o consultas. Es bueno que los niños vean a sus padres ir al dentista y observar que no sucede nada malo.
Haz que se sientan cómodos y tranquilos en la consulta. Puedes llevarles sus juguetes preferidos para que se entretengan mientras esperáis a ser llamados. Que lo vea la sala de espera como un espacio para el juego.
Es totalmente normal que los niños tengan miedo. Un dentista que trata con niños sabrá como comunicarse con ellos para ayudarlos a tranquilizarse y hacer que su experiencia sea positiva.
Con un éxito superior al 95%, los implantes dentales han revolucionado la odontología. Muchos pacientes recurren a este tratamiento para recuperar las piezas dentales que han perdido.
Sin embargo, hay un desconocimiento general sobre cómo cuidar y limpiar los implantes dentales, lo que puede llevar a problemas de salud bucodental.
Un implante dental es el mejor tratamiento para recuperar la sonrisa, reponiendo las piezas dentales perdidas o fragmentadas.
Actuando como una pieza natural, los implantes restauran funciones esenciales como hablar o masticar, que pueden verse afectadas por la pérdida de dientes.
Si ya tienes implantes o estás considerando someterte a este tratamiento, es crucial que los cuides adecuadamente, igual que lo harías con tus dientes naturales.
Aunque los implantes no son susceptibles a las caries, una higiene deficiente puede provocar molestias e incluso infecciones.
¿Qué pasa si no cuido bien mis implantes dentales?
La boca es el hogar de multitud de bacterias que pueden generar complicaciones si no se mantienen buenos hábitos de higiene. La acumulación de placa bacteriana en las encías y dientes puede causar sangrado e inflamación.
Uno de los primeros signos de una higiene inadecuada es el sangrado alrededor de los implantes, lo que puede indicar el inicio de una mucositis.
La mucositis es la complicación más común en pacientes con implantes dentales, y si no se trata a tiempo, puede evolucionar hacia una periimplantitis, que afecta al hueso que sujeta el implante.
En casos graves, esta afección puede provocar la pérdida del implante.
Cómo limpiar los implantes dentales: Consejos esenciales
La higiene oral es el mejor aliado para combatir la placa bacteriana y mantener tanto tus dientes naturales como tus implantes en buen estado. Si te preguntas cómo limpiar un implante dental, aquí te damos algunos consejos clave:
Cepillado diario: Cepilla tus implantes al menos dos o tres veces al día, de la misma manera que cepillas tus dientes naturales. Utiliza un cepillo de cerdas suaves para evitar dañar las encías o el esmalte de los dientes adyacentes.
Usa irrigadores orales: Los irrigadores orales son ideales para limpiar las zonas de difícil acceso, como las áreas entre los implantes y las encías. Esta herramienta es especialmente útil si no puedes usar hilo dental con facilidad.
Cepillos interdentales o hilo dental: La mejor forma de limpiar alrededor de los cuellos de los implantes es utilizando cepillos interdentales o hilo dental. Estas herramientas permiten eliminar la placa bacteriana en áreas donde el cepillo convencional no llega.
Dentífricos específicos: Elige pastas de dientes no abrasivas, diseñadas para ser suaves con los implantes y las encías, pero eficaces contra la placa.
Enjuague bucal: Finaliza tu rutina de higiene con un enjuague bucal para asegurarte de eliminar cualquier resto de alimentos o bacterias que puedan quedar en tu boca.
Evita fumar: Fumar aumenta considerablemente el riesgo de complicaciones en los implantes, además de afectar a la salud general de tu boca.
Visitas regulares al dentista: Asegúrate de visitar a tu dentista regularmente para realizar revisiones y limpiezas profesionales. Tu odontólogo puede detectar cualquier problema a tiempo y asegurarse de que tus implantes están en perfecto estado.
Conclusión
Cuidar adecuadamente tus implantes dentales es esencial para garantizar su durabilidad y mantener una buena salud bucal. Sigue estos consejos sobre cómo limpiar los implantes dentales y asegúrate de incorporar el uso de irrigadores, cepillos interdentales y enjuague bucal en tu rutina diaria.
Recuerda que una higiene deficiente puede derivar en problemas como la mucositis o periimplantitis, poniendo en riesgo la estabilidad de tus implantes. Con buenos hábitos de higiene y visitas periódicas al dentista, disfrutarás de tus implantes durante muchos años.
El consumo de tabaco es un problema de salud pública significativo en todo el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2019, aproximadamente 1.300 millones de personas fumaban, lo que representa alrededor del 22% de la población mundial.
El consumo de tabaco es la principal causa de muerte evitable en todo el mundo, responsable de más de 7 millones de muertes al año. Esto incluye:
6 millones de muertes directamente atribuibles al consumo de tabaco.
890.000 muertes debido a la exposición al humo de tabaco ajeno.
El tabaco es un factor de riesgo importante para muchas enfermedades, incluyendo:
Problemas de salud reproductiva (infertilidad, abortos espontáneos).
¿Cómo afecta el tabaco a la salud bucal?
El tabaco no solo daña tus pulmones; también es un enemigo silencioso de tu sonrisa. Desde la decoloración de los dientes hasta el aumento del riesgo de cáncer oral, los efectos del tabaco en la salud bucal son devastadores.
El humo del cigarrillo contiene sustancias tóxicas que se adhieren a tus dientes y encías, comprometiendo seriamente tu higiene dental. Además, fumar reduce el flujo sanguíneo en la boca, lo que dificulta la cicatrización y aumenta el riesgo de infecciones.
Pero eso no es todo. El tabaco también está directamente relacionado con la pérdida de dientes y el desarrollo de enfermedades periodontales.
Los fumadores tienen el doble de probabilidades de sufrir pérdida ósea alrededor de los dientes y son más propensos a experimentar fracaso en implantes dentales.
Sin mencionar el persistente mal aliento y la disminución en la capacidad de percibir sabores. Descubre por qué dejar de fumar no solo es una decisión sabia para tu salud general, sino también crucial para mantener una boca sana y una sonrisa radiante.
Enfermedad periodontal asociada al tabaquismo
El tabaquismo no solo afecta tus pulmones; también es un factor de riesgo crítico para la salud de tus encías. La enfermedad periodontal, una condición que ataca los tejidos que sostienen tus dientes, encuentra en el tabaco a su aliado más peligroso.
Los fumadores tienen hasta seis veces más probabilidades de desarrollar esta enfermedad en comparación con los no fumadores.
El humo del tabaco crea un ambiente hostil en tu boca, reduciendo el flujo sanguíneo y alterando la respuesta inmune local. Esto no solo acelera la progresión de la enfermedad periodontal, sino que también enmascara sus síntomas iniciales, como el sangrado de las encías.
Como resultado, muchos fumadores no son conscientes del daño hasta que la enfermedad está muy avanzada, llevando a la pérdida de hueso y, eventualmente, a la caída de los dientes. Además, el tabaquismo disminuye la efectividad de los tratamientos periodontales, haciendo que la recuperación sea más difícil y menos predecible.
Impacto del tabaco en el desarrollo de caries
El tabaco no solo afecta a las encías y los tejidos blandos de la boca; también juega un papel significativo en el incremento del riesgo de caries dental. Aunque la relación puede parecer menos directa que con la enfermedad periodontal, los efectos del tabaquismo en la salud dental son múltiples y preocupantes:
Alteración del pH bucal: El humo del tabaco modifica el equilibrio ácido-base en la boca, creando un ambiente más ácido. Este cambio favorece la proliferación de bacterias cariogénicas y acelera la desmineralización del esmalte dental.
Reducción del flujo salival: Fumar puede causar una disminución en la producción de saliva, un factor crucial en la protección natural contra las caries. La saliva ayuda a neutralizar los ácidos, remineralizar el esmalte y eliminar restos de alimentos. Con menos saliva, aumenta el riesgo de caries.
Compromiso del sistema inmunológico: El tabaco debilita las defensas naturales del cuerpo, incluyendo aquellas presentes en la cavidad oral. Esto puede resultar en una menor capacidad para combatir las bacterias causantes de caries.
Cambios en la dieta: Los fumadores a menudo experimentan una alteración en la percepción del gusto, lo que puede llevar a un mayor consumo de alimentos azucarados para compensar. Este cambio dietético incrementa el riesgo de caries.
Menor absorción de calcio: El tabaquismo interfiere con la absorción de calcio en el cuerpo, un mineral esencial para mantener dientes y huesos fuertes. Esto puede hacer que los dientes sean más susceptibles a la desmineralización y, por ende, a las caries.
Higiene oral deficiente: En general, los fumadores tienden a tener hábitos de higiene oral menos rigurosos, lo que contribuye a la acumulación de placa bacteriana y al desarrollo de caries.
Para combatir estos efectos, es crucial que los fumadores mantengan una higiene oral impecable, realicen visitas regulares al dentista, y consideren seriamente dejar de fumar. La cesación del tabaquismo no solo mejorará la salud bucal general, sino que también reducirá significativamente el riesgo de desarrollar caries y otras complicaciones dentales.
Opciones de tratamiento y rehabilitación para fumadores
El camino hacia una boca sana para los fumadores comienza con la decisión de dejar el hábito. Sin embargo, incluso antes de ese paso crucial, existen tratamientos y estrategias específicas para mejorar la salud bucal de quienes fuman:
Limpieza profesional intensiva: Los fumadores se benefician de limpiezas dentales más frecuentes, idealmente cada 3-4 meses, para eliminar el exceso de placa y sarro que se acumula más rápidamente debido al tabaco.
Terapia periodontal avanzada: Para casos de enfermedad periodontal, se pueden requerir tratamientos como el raspado y alisado radicular, o incluso cirugía periodontal en casos severos. Estos procedimientos son cruciales para detener la progresión de la enfermedad.
Blanqueamiento dental: Para combatir la decoloración causada por el tabaco, se pueden realizar tratamientos de blanqueamiento supervisados por profesionales. Sin embargo, es importante notar que estos serán más efectivos después de dejar de fumar.
Rehabilitación con implantes: Para quienes han perdido dientes, los implantes dentales son una opción. No obstante, los fumadores deben ser conscientes de que tienen un mayor riesgo de fracaso en los implantes y pueden requerir protocolos de tratamiento modificados.
Terapia de reemplazo de nicotina: Durante los tratamientos dentales, especialmente después de extracciones o cirugías, se puede recomendar el uso de parches o chicles de nicotina para evitar fumar y promover una mejor cicatrización.
Programa de higiene oral intensivo: Se recomienda un régimen de cuidado en casa más riguroso, que incluya el uso de enjuagues bucales antisépticos, pasta dental con flúor, y cepillado interdental diario.
Monitoreo regular de lesiones orales: Dado el mayor riesgo de cáncer oral, se aconseja realizar chequeos más frecuentes para detectar cualquier lesión sospechosa en etapas tempranas.
Recuerda, la clave del éxito en cualquier tratamiento dental para fumadores es la combinación de intervenciones profesionales con un compromiso personal de mejorar la higiene oral y, en última instancia, dejar de fumar. Tu centro dental en Madrid puede ser un aliado valioso en este proceso, ofreciendo apoyo y recursos para ayudarte a alcanzar una salud bucal óptima.
¡Realizar implantes dentales sin cirugía ahora es posible! La tecnología avanzada ha logrado poner fin a los miedos a los que muchos pacientes tenían que enfrentarse cuando necesitaban un implante.
Con el avance de las últimas técnicas médicas ya no hace falta hacer cortes en la encía ni complejas operaciones para recuperar tu sonrisa. La digitalización del proceso permite colocar implantes dentales sin cirugía.
Este tipo de intervención aporta numerosas ventajas para el paciente, ya que, al no necesitar una cirugía invasiva, la recuperación es mucho más corta y menos molesta.
Muchos pacientes destacan, además, la tranquilidad con la que se enfrentan a la intervención, y es que, al contar con una simulación digital previa de la operación, las posibilidades de éxito están prácticamente garantizadas.
Una intervención de Implantes dentales sin cirugía cuenta con múltiples beneficios
Cuando nos enfrentamos a una intervención quirúrgica, por muy pequeña que sea, nuestros temores crecen. El dolor o molestias, la recuperación, los efectos que pueden surgir tras la operación. Son temores muy habituales.
Sin embargo, cuando no es necesaria una cirugía invasiva, son numerosos los beneficios para el paciente, tanto para su salud como para su tranquilidad y comodidad:
Cirugía precisa, segura y predecible.
Reducción del tiempo de recuperación.
Menos molestias después de la operación.
Menor tiempo de curación, al no necesitar cortes en las encías ni puntos de sutura.
¿Cómo colocar un implante sin cirugía?
Los implantes dentales hechos sin cirugía invasiva permiten a los cirujanos realizar una operación virtual antes de llevarla a la práctica en el paciente. Se trata de uno de los principales avances para los odontólogos al simplificar la intervención y colocar los implantes dentales que realizamos en nuestro Centro de Implantología en Madrid con éxito.
Desde la primera consulta, el uso de la tecnología 3D permite realizar una simulación de la intervención, de modo que los expertos diseñan una guía en la que se muestra el lugar ideal de los implantes, es decir, cómo y dónde deben colocarse.
En las siguientes citas, y tras adquirir la guía personalizada del paciente, se coloca el implante a través de la técnica flapless. Para ello, solo se necesita realizar una micro apertura de la encía sin bisturí convencional y sin sutura. De este modo, se genera un menor sangrado y un postoperatorio casi inadvertido, sin apenas hinchazón ni molestias.
Las limitaciones para practicar esta técnica son escasas y la eficacia está prácticamente asegurada al utilizar un modelo digital que añade precisión, rapidez y predictibilidad al proceso.
¿Nunca has dado prioridad a ir al dentista? ¿Prefieres soportar la agonía de un dolor de muelas antes de poner un pie en la clínica? Muchas personas no consideran la higiene bucodental como una parte esencial del cuidado del cuerpo y prefieren soportar molestias antes que pedir cita al odontólogo. La mayoría de esas personas pertenecen a los dos colectivos que menos acuden al dentista: los jóvenes y los ancianos.
¿Los motivos? Son muchos y variados, aunque por norma general se debe a:
falta de costumbre o dejadez
el miedo al dolor durante el tratamiento dental
pánico a las agujas o el rechazo a los sonidos
la incapacidad de movimiento
mantener la postura con la boca abierta largo tiempo
La infancia y la adolescencia: claves para tener una fuerte salud oral
Aunque la visita al odontólogo debería de ser una práctica habitual en todas las edades, lo cierto es que ésta toma mayor relevancia en aquellos periodos de cambio hormonal. En el paso de la infancia a la adolescencia, durante ésta y en la vejez, nuestro organismo experimenta numerosos cambios que pueden afectar a dentadura.
Los dientes aumentan su resistencia durante la juventud, hasta que salen las muelas del juicio. Éstas pueden provocar apiñamiento de otras piezas si no cuentan con el espacio suficiente en la boca para adaptarse y, debido a su posición en la parte más retrasada de la dentadura son más complicadas de cepillar queda, así, vulnerables ante caries y otras dolencias.
Acudir con frecuencia al dentista desde la infancia puede, incluso, prevenir una incorrecta erupción de las muelas del juicio y sus posibles consecuencias, además de evitar los molestos dolores que a veces provocan.
Pero acudir al dentista desde que somos niños no sólo nos ayuda prepararnos para las muelas del juicio. Inculcar a los más pequeños buenos hábitos de higiene bucal les ayudará a prevenir otras complicaciones mayores y otras enfermedades como la gingivitis o problemas periodontales.
Sólo el 26% de los ancianos acude al dentista
La gran mayoría de las personas mayores acuden al dentista cuando sufren casos importantes de enfermedad periodental, cuando sienten un dolor insoportable o cuando la prótesis produce incomodidad y molestias. Es más, pese a ser el colectivo más propenso a padecer alteraciones bucales, sólo el 26% acude al dentista una vez daca seis meses.
Además, con el paso de los años la calidad del esmalte, los huesos, las encías y la boca en general también puede deteriorarse. Es por ello que durante la edad adulta y la vejez se padezcan mayores complicaciones, incluyendo la pérdida de los dientes.
Acudir al dentista no es cuestión de edad, sino de salud. Si tanto jóvenes como mayores siguen una correcta rutina de higiene oral y acuden regularmente al dentista, podrán mantener la sonrisa sana durante más tiempo.
La piorrea, también conocida como periodontitis, es una enfermedad bucodental que afecta a las encías y al hueso que sostiene los dientes. Se produce por la acumulación de bacterias en la placa dental y el sarro, lo que provoca inflamación, sangrado y, en casos avanzados, pérdida de piezas dentales. Aunque puede ser progresiva y silenciosa, es fundamental detectarla a tiempo para evitar complicaciones graves en la salud bucal.
¿La piorrea se contagia?
La piorrea se puede contagiar mediante la saliva, por ejemplo, con los besos.
Sin embargo, no debemos alarmarnos ni dejar de besar a nuestra pareja, amigos o familiares. Para que el contagio sea efectivo, el receptor debe tener un nivel de inmunidad muy bajo o estar bajo un tratamiento periodontal. Además, se requiere un contacto extraordinariamente prolongado, por lo que jamás se transmitirá la enfermedad por besos esporádicos.
No es necesario modificar la forma de relacionarnos con alguien que padezca una enfermedad periodontal, aunque sí se recomienda acudir regularmente al periodoncista y mantener hábitos de higiene bucodental estrictos, ya que esto reduce el riesgo de contagio y la progresión de la enfermedad.
¿Cómo puedo saber si me han contagiado una piorrea?
Existen diversos síntomas que pueden indicar la aparición de esta enfermedad:
Sangrado de las encías al cepillarse o al comer
Enrojecimiento llamativo de las encías
Inflamación de las encías
Mal aliento persistente
Retracción de las encías, dejando los dientes más expuestos
Hipersensibilidad dental y en las encías
Movilidad de los dientes debido a la base debilitada
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, lo más recomendable es acudir cuanto antes a un especialista en periodoncia. El profesional realizará un examen bucodental y determinará si es necesario un tratamiento periodontal, como el curetaje dental.
El curetaje dental es una limpieza profunda que llega hasta las bolsas periodontales, donde se acumulan bacterias y sarro que comprometen la sujeción de muelas y dientes.
Tratamiento natural para evitar la piorrea
Si bien las personas que conviven durante años con un afectado por periodontitis tienen una probabilidad entre un 20 y un 30% mayor de desarrollar la enfermedad, existen medidas preventivas muy efectivas:
Eliminar o reducir el consumo de tabaco y alcohol
Mejorar la alimentación, aumentando el consumo de frutas ricas en vitamina C y probióticos naturales
Reducir el estrés
Mantener una higiene bucal estricta: cepillado diario después de cada comida, uso de hilo dental y enjuagues específicos para fortalecer las encías
Adoptar estos hábitos es fundamental para frenar el avance de la enfermedad y proteger la salud bucal. Recuerda que la prevención y el cuidado constante son más eficaces que cualquier medida extrema o temporal.
¿Cómo prevenir la piorrea?
Para prevenir la periodontitis, es esencial combinar buenos hábitos de higiene con revisiones periódicas:
Visitar al dentista o periodoncista al menos una vez al año para chequeos y limpiezas profesionales
Cepillarse correctamente los dientes tras cada comida, utilizando un cepillo adecuado y pasta fluorada
Usar hilo dental y enjuagues bucales específicos para eliminar restos de comida y bacterias
Llevar una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales que fortalezcan encías y dientes
Evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol
Controlar el estrés, ya que puede afectar la salud bucal
La prevención es la herramienta más eficaz para mantener encías y dientes sanos y reducir el riesgo de contagio o desarrollo de la piorrea.
La bulimia nerviosa es un trastorno alimentario complejo que afecta tanto al cuerpo como a la mente. Vamos a explorar qué es exactamente este trastorno y por qué es crucial entender su impacto en la salud dental de quienes lo padecen.
¿Qué es la Bulimia Nerviosa?
La bulimia nerviosa se caracteriza por episodios recurrentes de atracones seguidos de comportamientos compensatorios para evitar el aumento de peso. Estos comportamientos pueden incluir:
Vómitos autoinducidos
Uso indebido de laxantes o diuréticos
Ayuno
Ejercicio excesivo
Las personas con bulimia suelen tener una preocupación excesiva por su peso y figura corporal, lo que influye significativamente en su autoestima.
Características Principales de la Bulimia Nerviosa
Atracones: Consumo de una cantidad de alimentos mayor a la que la mayoría de las personas comerían en circunstancias similares, en un período corto de tiempo.
Sensación de pérdida de control: Durante los atracones, la persona siente que no puede dejar de comer o controlar qué o cuánto está comiendo.
Comportamientos compensatorios: Acciones destinadas a prevenir el aumento de peso después de los atracones.
Autoevaluación influenciada: El peso y la forma corporal tienen una influencia excesiva en la autovaloración de la persona.
Relación entre la bulimia y la salud dental
Como hemos visto, la bulimia se caracteriza por episodios de atracones seguidos de comportamientos compensatorios, siendo el más común la purga mediante el vómito autoinducido.
Este ciclo de atracón-purga tiene un efecto devastador en la salud dental debido a varios factores:
Erosión del Esmalte Dental:
El ácido gástrico que llega a la boca durante el vómito tiene un pH muy bajo (alrededor de 2.0).
Este ácido es capaz de disolver los minerales del esmalte dental, la capa protectora de los dientes.
Con el tiempo, esto conduce a un adelgazamiento y debilitamiento del esmalte.
Cambios en la Estructura Dental:
La pérdida de esmalte puede causar cambios en la forma y el color de los dientes.
Los dientes pueden volverse más amarillentos, ya que el esmalte es más blanco que la dentina subyacente.
Los bordes de los dientes pueden volverse más finos y translúcidos.
Aumento de la Sensibilidad Dental:
Al erosionarse el esmalte, los dientes se vuelven más sensibles al frío, al calor y a los alimentos ácidos o dulces.
Esto puede causar dolor y malestar significativos durante la alimentación.
Mayor Riesgo de Caries:
El esmalte debilitado es más susceptible a la formación de caries.
Los cambios en la dieta asociados con la bulimia (como el consumo de alimentos altos en azúcar durante los atracones) también aumentan este riesgo.
Problemas en las Encías y Tejidos Blandos:
El vómito frecuente puede irritar y dañar las encías y otros tejidos blandos de la boca.
Esto puede llevar a inflamación, sangrado y un mayor riesgo de infecciones.
Alteraciones en la Mordida:
La erosión dental puede cambiar la forma en que los dientes se alinean y encajan entre sí.
Esto puede llevar a problemas en la articulación temporomandibular (ATM) y dolor al masticar.
Medidas preventivas y de cuidado
Aunque el tratamiento de la bulimia es esencial para prevenir más daños, existen medidas que pueden ayudar a proteger la salud dental:
No cepillarse inmediatamente después del vómito:
Cepillarse justo después puede aumentar la erosión del esmalte ya debilitado.
En su lugar, se recomienda enjuagar la boca con agua o con una solución de bicarbonato de sodio para neutralizar el ácido.
Uso de enjuagues bucales y pastas dentales especiales:
Productos con alto contenido de flúor pueden ayudar a fortalecer el esmalte.
Enjuagues bucales que ayudan a restaurar el pH de la boca son beneficiosos.
Hidratación adecuada:
Beber suficiente agua ayuda a diluir los ácidos en la boca y estimula la producción de saliva.
Visitas regulares al dentista:
Chequeos frecuentes pueden ayudar a detectar y tratar problemas tempranamente.
Los dentistas pueden aplicar tratamientos de flúor profesionales para fortalecer el esmalte.
Considerar protectores bucales:
En casos severos, los dentistas pueden recomendar el uso de protectores bucales para minimizar el contacto del ácido con los dientes durante el vómito.
Es crucial entender que, mientras estas medidas pueden ayudar a mitigar el daño dental, el tratamiento de la bulimia en sí es esencial para la salud bucal a largo plazo. Un enfoque multidisciplinario que incluya atención psicológica, nutricional y dental es fundamental para abordar tanto los síntomas como las causas subyacentes de este trastorno.
Si estás pensando en ponerte carillas dentales es conveniente que conozcas el tratamiento a la perfección y así, teniendo presentes sus ventajas y sus desventajas, decidir si es adecuado para ti.
En la dicotomía entre las ventajas y los inconvenientes que proporcionan las carillas de porcelana, salen muy favorecidas. Son una excelente opción de tratamiento para mejorar de la sonrisa y la imagen de cualquier persona.
Ventajas de las carillas de porcelana
Las carillas de porcelana, son una de las soluciones más reclamadas entre los pacientes que pretenden mejorar de su estética dental, en gran medida por la gran cantidad de ventajas que poseen:
Consiguen resolver problemas en dientes rotos, o torcidos de forma sencilla.
Las carillas de porcelana son de mejor calidad que las de composite.
No es habitual que su color y forma no varíen a lo largo del tiempo.
No necesita un mantenimiento en la consulta.
Son prácticamente inperceptibles a la vista.
Son muy resistentes a la rotura y el desgaste.
Cuentan con una amplia gama de colores y grosores, para que se adapte a la perfección con los dientes de alrededor.
Desventajas de las carillas de porcelana
Las carillas de porcelana también presentan algunos aspectos menos positivos:
Pueden provocar cierta sensibilidad dental al contacto con el frío o calor.
Las carillas de porcelana son más caras que las de composite.
En algunos casos el tratamiento de colocación de carillas necesita un contorneado estético, previo.
Las carillas de cerámica no se pueden reparar. Si alguna de ellas resulta dañada, el doctor debe cambiarla por otra nueva.
Las carillas se pueden despegar, por eso es importante que sigas los consejos del experto en estética dental.
No están exentas ciertos riesgos como el astillado en los bordes, irritaciones gingivales o bordes que sobresalen.
Los pacientes con bruxismo, dientes montados, problemas de mordida, etc. no son aptos para ser tratados con carillas.
Recomendamos realizar un blanqueamiento dental de apoyo, para realmente, conseguir una sonrisa blanca y brillante
¿Te has planteado alguna vez mejorar tu sonrisa con carillas de porcelana? En la Clínica Smiling te realizaremos mediante un estudio y te diremos si las carillas dentales son la mejor solución para ti.
Las prisas, no poder ir a casa a comer, saltarse la dieta y abusar de snacks, bedidas azucaradas y alimentos ricos en azúcar… A muchas personas les resulta imposible cuidar los buenos hábitos alimentarios y de higiene bucal cuando están fuera de casa. Tanto es así, que1 de cada 3, se olvidan de cepillarse los dientes cuando están fuera de casa.
Hay quien cree que con realizar una rutina completa de limpieza antes de acostarse cada noche, ya protege sus dientes. Tanto si compartes esa opinión, como si eres de los que te pasas el día fuera de casa o de las personas con una vida social muy ajetrada, y todo ello hace que descuides tu higiene oral, puede que la salud de tu boca esté empezando a pasar factura.
No poder pasar por casa no quiere decir que descuides la limpieza de tu boca. Si llevas un cepillo siempre contigo, podrás lavártelos allá adonde vayas. Incluso en los aseos de muchos restaurantes ya podemos encontrarnos con un expendedor de cepillo y pasta de dientes, ¡algunos incluso te ofrecen el kit de higiene oral completo!. Así todo, estudios recientes han confirmado que el 21,7% de los españoles afirma no llevar nunca consigo cepillo de dientes cuando está lejos del hogar y no preocuparse por adquirir uno para lavarse los dientes.
Masticar chicle sin azúcar, comer una manzana o enjaguarse la boca con agua, son las tres técnicas que muchas de las personas creen que ayudan a mantener una boca limpia. Pero todos sabemos, que no es tan cierto como se cree.
Prepara tu kit de higiene bucal
Salir de casa con un kit de higiene bucal nos ayudará a mantener una correcta higiene en cualquier lugar.
Hoy te ayudamos a completar tu kit de higiene bucal para que nucna te falte de nada:
Cepillo plegable para poder llevarlo a todas partes en el bolsillo.
Un pequeño tubo de tu pasta de dientes.
Hilo dental para eliminar la placa y los restos de alimentos que no ha arrastrado el cepillo.
Si tienes un aparato de ortodoncia, recuerda salir de casa siempre con tus cepillos interdentales. Con ellos lograrás llegar mejor a todos los puntos de tu boca.
Aunque es poco conocida, la apicectomía resulta muy útil cuando otros tratamientos odontológicos han fallado. Puede que hace unos meses te hayas sometido a una endodoncia. Si todo ha salido bien, ya no sentirás ningún dolor, puesto que al extraer la raíz del diente no se tendría que tener sensibilidad. Si no es así, la solución definitiva para tu bienestar y salud es la apicectomía.
Se trata de una intervención quirúrgica sencilla que consiste en:
extirpar el ápice del diente o punta de la raíz
eliminar toda la infección que te está provocando el dolor
limpiar y sellar correctamente los conductos, es decir, es espacio que antes ocupaba la raíz del diente.
¿Cuándo está indicada?
Como ya hemos dicho anteriormente, la apicectomía se practica cuando existe una infección en una zona en la que previamente se ha realizado un trabajo de sellado de conductos o endodoncia.
Lo mejor es repetir el tratamiento del sellado de los conductos para conservar el diente natural. Esta es la razón principal por la que la apicectomía es la última opción a practicar.
Tu dentista será quien te indique si necesitas una apicectomía, tras estudiar tu caso y analizar la situación con rayos-X. La apicectomía será indicada cuando:
los conductos del diente sean muy estrechos y de difícil acceso.
no se pueda aplicar una segunda endodoncia
el diente esté roto
haya quistes alrededor del diente
El tratamiento es indoloro, ya que se utiliza anestesia local y el paciente no siente nada. En cuanto a la eficacia, más de un 80% de las apicectomías finalizan con éxito conservando el diente natural durante mucho tiempo.
¿Qué cuidados debo tener tras la intervención?
Una apicectomía es una operación y como tal, necesitará unos días de cuidados. La zona estará inflamada debido a la intervención. Tu dentista te recetará algún analgésico para quitar el hinchazón y la molestia que esté ocasionando. También se recomienda poner hielo en la zona afectada durante las 12 horas siguientes a la operación.
Evita el cepillado en la parte intervenida para lavarte la boca. En su lugar, puedes realizar enjuagues que permitan tener a raya a las bacterías hasta que puedas volver a retomar tus hábitos habituales de higiene oral. El consumo de tabaco retrasa la curación, así que evita fumar.
Los puntos desaparecen durante la primera semana tras la intervención quirúgica. El dolor y la incomodidad, en la segunda. Pese a tratarse de una operación, la mayoría de los pacientes consideran que la recuperación es ráida y bastante fácil.
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