La periodontitis es una de las enfermedades bucales más comunes entre adultos, y lamentablemente, suele pasar desapercibida hasta que ya ha causado un daño considerable. Entre las dudas que más preocupan a los pacientes está la posibilidad de conservar un diente afectado por esta afección.
¿Realmente se puede salvar un diente con periodontitis?
La respuesta corta es sí, muchas veces es posible salvar un diente afectado por periodontitis. La clave está en actuar a tiempo. Esta enfermedad es una infección crónica que afecta las encías y el hueso que sostiene los dientes. Cuando no se trata adecuadamente, avanza y puede llegar a provocar la pérdida dental.
Sin embargo, cuando se detecta en sus primeras etapas, o incluso en formas moderadas, existen tratamientos eficaces que pueden detener su avance, reducir la inflamación y, en algunos casos, regenerar parte del tejido afectado. Incluso cuando el daño es mayor, es posible estabilizar la situación mediante procedimientos más especializados.
La posibilidad de conservar el diente dependerá de varios factores: el nivel de destrucción ósea, la movilidad dental, la profundidad de las bolsas periodontales y, muy importante, el compromiso del paciente con su higiene bucal y los controles periódicos.
Los tratamientos periodontales combinan técnicas clínicas y cuidados personales. El trabajo conjunto entre el odontólogo y el paciente es determinante para lograr buenos resultados y alargar la vida útil del diente afectado.
Cómo curar la periodontitis
Aunque se habla de «curar» la periodontitis, en realidad se trata de controlarla, ya que es una enfermedad crónica. El objetivo del tratamiento es frenarla antes de que cause un daño irreversible, controlar los brotes y conservar la funcionalidad y estética dental. Para ello, se aplican diferentes terapias dependiendo de la gravedad del cuadro clínico.
Limpieza profesional profunda
El primer paso es una limpieza profunda, conocida como raspado y alisado radicular. Esta técnica permite eliminar el sarro acumulado bajo las encías, donde el cepillo no llega. Al reducir la cantidad de bacterias y limpiar las bolsas periodontales, se detiene la progresión de la enfermedad.
Tratamientos antimicrobianos
En combinación con la limpieza profunda, es posible indicar el uso de antibióticos para controlar infecciones más persistentes. Estos pueden prescribirse en forma de geles aplicados localmente, enjuagues bucales o comprimidos, según la extensión del problema.
Estudio Microbiológico periodontal
Para poder detectar cuál es la causa de la periodontitis y qué bacterias pueden estar relacionadas, es fundamental realizar un estudio microbiológico periodontal. Se trata de un análisis cuantitativo que nos permite medir qué cantidad de bacterias periodontopatógenas tiene el paciente con gran exactitud, y de este modo poder recomendar una terapia antibiótica específica u otro tratamiento.
Cirugía periodontal
Cuando la enfermedad avanza a niveles más agresivos, se considera la cirugía, cuyo objetivo es reducir las bolsas profundas y limpiar en zonas inaccesibles. En algunos casos, también se realiza regeneración ósea guiada si hay pérdida importante del soporte dental.
Higiene bucal y seguimiento
Una vez iniciado el tratamiento, es fundamental mantener una higiene bucal minuciosa. Esto incluye cepillarse los dientes al menos dos veces al día con técnica adecuada, usar hilo dental y enjuagues antisépticos recomendados. Además, hay que asistir a controles periódicos, donde se hará mantenimiento periodontal para asegurar que no haya recaídas.
Pacientes que siguen correctamente estas pautas pueden mantener sus dientes por muchos años, incluso cuando ya han tenido un diagnóstico de periodontitis. La constancia y el control profesional hacen toda la diferencia.
Periodontitis tratamiento en casa
Aunque el tratamiento clínico es insustituible, el trabajo en casa es crucial para complementar y sostener los resultados logrados en la consulta. Un estilo de vida que priorice la salud bucal hará más eficaz cualquier intervención profesional. Aquí van algunas medidas clave.
Cepillado correcto
Cepillarse bien no es lo mismo que cepillarse rápido. Tómate tu tiempo (al menos dos minutos por sesión) y utiliza un cepillo de cerdas suaves, o mejor aún, uno eléctrico. Coloca el cepillo con un ángulo de 45 grados hacia la línea de la encía y realiza movimientos suaves y controlados. Así se remueven los restos sin dañar el tejido.
Uso diario de hilo dental
El hilo dental es esencial para remover placa donde el cepillo no llega. Debe utilizarse cada noche con movimientos suaves para evitar dañar las encías. Existen versiones con mango o en forma de cinta que pueden facilitar su uso diario.
Enjuague con colutorios adecuados
Selecciona enjuagues bucales con clorhexidina u otros ingredientes recomendados por el odontólogo. No se deben usar durante demasiado tiempo sin supervisión, ya que pueden teñir los dientes o alterar la flora bacteriana. Se deben incorporar como parte de un plan supervisado.
Evita el tabaco
Fumar dificulta la cicatrización, reduce el flujo sanguíneo en las encías y favorece la acumulación de sarro. Además, enmascara los síntomas de la enfermedad, dificultando su detección. Dejar el tabaco mejora exponencialmente el pronóstico.
Hábitos saludables
Dormir bien, mantener una dieta equilibrada y evitar el estrés son factores que influyen en el sistema inmunológico. Cuando este funciona bien, el cuerpo responde mejor al tratamiento periodontal. Actividades como caminar, practicar yoga o simplemente reducir la exposición a pantallas pueden mejorar tu salud integral, incluyendo la bucal.
Una rutina constante de cuidado diario es el mejor aliado del tratamiento profesional. Lo que haces en casa tiene un impacto directo en la evolución de la enfermedad.
Alimentos prohibidos con Periodontitis
La alimentación tiene un papel más importante del que parece en la salud bucal. Algunos alimentos promueven las bacterias patógenas que causan la periodontitis, mientras que otros promueven la regeneración del tejido y reducen la inflamación. Estos son los que deberías limitar o evitar si tienes periodontitis:
Azúcares refinados
Pasteles, caramelos, chocolatinas, bebidas azucaradas y bollería procesada alimentan a las bacterias presentes en la boca. El azúcar se transforma en un entorno ácido que daña tanto los dientes como las encías, favoreciendo la proliferación de patógenos.
Alimentos pegajosos o muy duros
Caramelos blandos, chicles con azúcar y hasta algunos frutos secos pueden quedarse atrapados entre los dientes. Por otro lado, alimentos muy duros como galletas compactas o trozos grandes de pan tostado podrían causar irritaciones o microfracturas si el diente está debilitado.
Exceso de alcohol
El alcohol reseca la mucosa oral, altera la microbiota saludable e incrementa el riesgo de infecciones. Además, muchas bebidas alcohólicas tienen azúcares añadidos que potencian estos efectos. Su consumo frecuente pone en riesgo los avances logrados con el tratamiento periodontal.
Grasas trans y productos ultraprocesados
Hamburguesas comerciales, embutidos, snacks, salsas envasadas y productos precocinados han demostrado aumentar la inflamación a nivel sistémico. Esto puede reducir la capacidad de defensa del organismo frente a infecciones crónicas, como la periodontitis.
Opciones saludables
Elige alimentos que fortalezcan tu sistema inmune y mantengan tus encías resistentes: frutas ricas en fibra como la manzana o la pera, vegetales de hoja verde que aportan vitamina K, alimentos altos en vitamina C como el pimiento crudo y omega-3 presente en pescados como el salmón. Estos nutrientes ayudan a reparar tejidos y reducen la inflamación.
¿Cuándo ya no se puede salvar un diente con periodontitis?
No todos los dientes afectados por periodontitis pueden conservarse. Hay situaciones en las que el daño es irreparable, y mantener el diente puede ser contraproducente. Algunos indicadores de que un diente ya no puede salvarse incluyen:
- Pérdida severa de hueso que impide que el diente tenga soporte.
- Movilidad excesiva que genera molestias al masticar o hablar.
- Infecciones recurrentes que se propagan a otros tejidos.
- Fracturas o daño estructural interno del diente que lo hacen insalvable.
En estos casos, la mejor alternativa es extraer el diente y planificar una restauración adecuada, como un puente fijo o un implante dental, para mantener la funcionalidad y estética bucal.
Nº de Colegiado 28014028
Licenciado en Odontología. Universidad Rey Juan Carlos.
Máster en Cirugía, Implantología y Periodoncia. Universidad Europea de Madrid.
Máster Periodoncia e Implantología - Periocentrum & Universidad de Padua (Italia)
Curso superior en implantoprótesis. Universidad Rey Juan Carlos.
Estancias clínicas en NYU. Advances in Aesthetics and Implantology. NYU School of Dentistry, Nueva York.
DSD Oficial Residency -Digital Smile Design.
Especialista en Estética Dental. Universidad Complutense de Madrid
Director Radiodiagnóstico dental.
Curso de Reanimación Cardiopulmonar (RCP)
Miembro de la Sociedad Española de Periodoncia y Oseointegración (SEPA) y de la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica (SEPES)
Inglés: C1 Advanced - Cambridge University
Alemán: B1 - EOI


Cirugía periodontal


