El mundo de la odontología ha sido protagonista de un importante cambio a lo largo de los últimos años. Los avances tecnológicos y especializados permiten que la visita a la consulta del dentista sea mucho más cómoda y adaptada al paciente para evitar molestias y la ansiedad previa a la consulta. Gracias a la sedación consciente, las personas que sufren temor y estrés por ir al dentista, lo tienen hoy mucho más.

La sedación consciente es un proceso mediante el cual se combina la anestesia local con una sedación, siempre aplicada por un anestesista. Esta técnica actúa con gran rapidez y tras la intervención, es posible que el paciente tenga un leve grado de amnesia, por lo que siempre se recomienda que acuda acompañado a la consulta.

El grado de efectividad de la sedación consciente es tan elevado que se podría decir que estamos ante la solución perfecta para elimnar al miedo al dentista, al ayudar a eliminar toda tensión e inducir al paciente en un estado de relajación.

Tipos de sedación dental consciente

Existen tres tipos

  • Inhalatoria: mediante esta técnica, el paciente inhala, a través de una mascarilla nasal una mezcla de oxígeno y óxido nitrógeno, la cual lo deja en una situación de relajación total.
  • Intravenosa: es la conocida como anestesia general y suele ser utilizada en las intervenciones quirúrgicas de larga duración.
  • Sedantes orales: deben tomarse unas horas antes al inicio de la intervención y bajo preescripción médica.Esta sedación hace que no se pierda la consciencia, sin embargo, el paciente sí puede sentir somnolencia y mostrar lentitud en sus movimientos.

El especialista indicará el tipo de sedación consciente más eficaz en cada caso.

 

sedación consciente miedo dentista

¿A qué pacientes se les recomienda la sedación consciente?

  • Pacientes con fobia al dentista
  • Pacientes con hipersensibilidad al dolor
  • Pacientes con ansiedad y/o muy inquietos
  • Pacientes con enfermedades psiquiátricas, con deterioro cognitivo leve o con demencia senil.

Recuerda que es muy importante que el paciente vaya acompañado por un familiar o amigo que pueda hacerle compañía y asistirle durante las horas siguientes a la intervención. Es recomendable que lleve también una prenda de abrigo, ya que a veces se siente frío al despertar.