El término “abrasión dental” se conoce como el desgaste de las piezas dentales, provocado en muchas ocasiones por el roce excesivo con materiales y elementos externos sobre las piezas dentales.

Determinados productos de limpieza bucal pueden actuar como agentes abrasivos, así como una mala técnica de cepillado puede deteriorar el esmalte de los dientes.

¿Qué es la abrasión dental?

Como hemos indicado anteriormente, la abrasión dental es el desgaste del esmalte provocado principalmente, por un cepillado incorrecto o el empleo de agentes abrasivos.

Más del 50% de la población española sufre abrasión dental y no es consciente de ello, hasta que padece sus daños.

Lo peor de todo es que nosotros mismos podemos ser los principales causantes de esta afección, por ejemplo, con un cepillado brusco o incorrecto. Podemos dañar gravemente nuestra dentadura provocando no sólo, la pérdida gradual del esmalte que la cubre y protege, sino también haciendo que las encías se retraigan poco a poco, debilitando así las piezas dentales.

La abrasión dental causas, tratamiento y consecuencias.

Las abrasiones dentales pueden variar en magnitud, en la rapidez con la que aumenta el desgaste y la localización. En este artículo vamos a tratar todos estos puntos, a demás de explicarte con detalle en qué consiste la abrasión dental, cuáles pueden ser sus causas y mediante que tratamientos se elimina este problema.

Causas de la abrasión dental.

La principal causa de la abrasión dental está en un cepillado incorrecto, aunque no debemos obviar otras causas que tienen relación con el empleo de elementos externos a nuestro aparato estomatognático, que pueden provocar la corrosión del esmalte dental, como por ejemplo:

  • El empleo excesivo de palillos después de las comidas. Es recomendable, dejar esta acción para la seda dental.
  • El roce de los dientes con sustancias y partículas abrasivas, como por ejemplo sucede en trabajadores de la construcción con el cemento, o en la mina.
  • Intercalar objetos con los dientes, como pueden ser bolígrafos, alfileres, cuchillos, etc…

Síntomas de la abrasión dental.

La abrasión dental no es fácil de diagnosticar a corto plazo, ya que el desgaste del esmalte se produce de forma paulatina y, por lo tanto, los síntomas tardan en aparecer. Pese a esto, los síntomas más destacados son los siguientes:

  • Decoloración: debido a que el desgaste provoca que cada vez se exponga una mayor parte de la dentina, esto puede cambiar el dolor de los dientes dándoles un tono más amarillento. Como más dentina quede expuesta, más amarillos serán los dientes.
  • Sensibilidad dental: los dientes sensibles son un síntoma muy común de la abarsión dental ya que el esmalte que protege los dientes se desgaste y deja expuesta la dentina, dónde llegan los nervios.
  • Dientes redondeados: La rozadura de determinados elementos sobre nuestros dientes acaba por coferirles una apariencia más redondeada de lo normal. Es señal una señal muy propia de las primeras fases de la erosión dental.
  • Dientes transparentes: la pérdida incipiente der esmalte puede provocar que los dientes se manifiesten más transparentes de lo habitual
  • Dientes quebradizos: Cuando la abrasión dental se encuentra más avanzada, las “esquinas” de los dientes pueden empezar a quebrarse, agrietarse y llegar a romperse.
  • Pequeños agujeros: cuando el tratamiento sobre la abrasión dental no se acomete, empiezan a aparecer pequeños huecos, fundamentalmente en las zonas masticatorias.
  • Sensibilidad excesiva: La degradación continua del esmalte puede llegar a ser excesiva como para llegar a un punto de no retorno, en que sea imposible recuperarlo, a no ser que realice una mineralización en los dientes.

Tratamiento de la abrasión dental.

El odontólogo confirma la abrasión tras conocer que la motivó y a partir de aquí, determina y pauta el tratamiento a desarrollar. Esto es así, porque la causa de la abrasión es capital de detener el avance de la misma y de determinar finalmente cómo tratarla. Por ejemplo, reconducir las rutinas de higiene dental con un cepillado más suave, es una manera de tratar la erosión.

En estadios más avanzados de la abrasión dental, la restauración mediante resinas de última generación y la colocación de férulas de descarga para evitar el desgaste, son tratamiento perfectamente válidos.