Lloros, pataletas, escalofríos e incluso ansiedad. Son muchas las actitudes con las que los niños muestran su fobia al dentista. Pero, ¿dónde se origina ese temor? Y lo que es más importante aún, ¿qué hacer para conseguir que los niños pierdan su miedo al dentista?

 

Si transmites tranquilidad, estarán tranquilos.

Si los adultos nos mostramos escépticos y temerosos ante lo desconocido, imagínate cómo se siente un niño. Sin embargo, la causa principal de ese temor en los pequeños es un acto reflejo de lo que observan en sus padres.

Cuando somos niños actuamos como verdaderas esponjas. Dicho en otras palabras, absorbemos todo lo que vemos a nuestro alrededor, especialmente en las personas a las que tomamos como referentes. Es por ello que, ante la falta de experiencia, los niños simulen la reacción que observan en sus mayores ante determinadas experiencias.

El papel de los padres, por lo tanto, es fundamental en aquellas situaciones en las que los más pequeños puedan mostrar temor ante lo desconocido. Pero, además, ha una serie de pautas que les ayudarán a vencer sus miedos y, además, a adoptar las rutinas apropiadas para cuidar su salud oral.

 

El papel de los padres antes y durante la consulta.

Los padres tienen un rol muy importante en la reacción de sus hijos durante su primera experiencia en la consulta.

Para ayudar a tus hijos a perder el miedo al dentista, debes de plantear una estrategia en la que les inspires tranquilidad poco a poco:

  • Cuéntale alguna experiencia positiva en la consulta y responde a cualquier pregunta de manera simple. Deje que el dentista responda las cuestiones más complejas y técnicas.
  • Evita usar palabras como “dolor”, “dañar” o mencionar instrumentos que les provoquen temor, como agujas.
  • Nunca le relates malas experiencias ni permitas que otros lo hagan.
  • Enfatiza lo importante que es mantener los dientes y encías limpios, y ayúdale a entender que el dentista es un experto que le ayudará a conseguir una boca sana.
  • Que te acompañe en una de tus revisiones o consultas. Es bueno que los niños vean a sus padres ir al dentista y observar que no sucede nada malo.

Haz que se sientan cómodos y tranquilos en la consulta. Puedes llevarles sus juguetes preferidos para que se entretengan mientras esperáis a ser llamados. Que lo vea la sala de espera como un espacio para el juego.

Es totalmente normal que los niños tengan miedo. Un dentista que trata con niños sabrá como comunicarse con ellos para ayudarlos a tranquilizarse y hacer que su experiencia sea positiva.