Aunque no es común, la alveolitis dental puede surgir como efecto secundario de una extracción dental. Cuando se saca un diente, se genera en la mandíbula un agujero vacío que, por lo habitual, se llena rápidamente de sangre, formando un coágulo que protege el hueso. Es formación de sangre que se produce en las primeras 24 horas, tiene dos funciones: detener el sangrado en el área y, con el tiempo, estimula y facilita la curación de los huesos de la mandíbula.

Eliminar ese coágulo de sangre demasiado pronto, es decir, antes de que el hueso haya cicatrizado, generaría un cavidad seca, conocida como alveolitis seca.

 

Síntomas de la alveolitis dental.

Una correcta higiene bucodental nos ayuda a cuidar la salud de nuestra boca. Sin embargo, hay situaciones cuya complejidad requieren la extracción del diente. Cuando nos encontramos en esa situación extrema en la que es imposible recuperar el diente natural y el especialista recomienda la extracción, a lo que realmente nos exponemos es una intervención quirúrgica. Y como en todas ellas, en el postoperatorio puede haber complicaciones.

Como hemos indicado anteriormente, el coágulo de sangre que se forma tras la extracción de un diente, actúa de barrera protectora del hueso de la mandíbula. Si lo comparamos con cualquier herida o corte que suframos en la piel, el coágulo es similar a la costra que se crea sobre la herida y, al igual que ésta, si se retira antes de que el tejido que proteje esté cicatrizado, el área queda expuesta y, por lo tanto, es susceptible a la infección.

Cuando el coágulo se retira antes de tiempo, surge un dolor intenso y palpitante que, en muchos casos se agudiza al comer, además de generar mal sabor de boca y mal aliento. Todo ello es la primera señal para sospechar de la presencia una posible alveolitis.

 

Tratamiento de la alveolitis.

Si hace unos días has tenido que extraer una muela o cualquier otra pieza dental, y crees que puedes padecer alveolitis, lo más adecuado es que acudas inmediatamente a tu dentista.
El especialista limpiará el área afectada y, posteriormente, cubrirá el espacio vacío con un material especial que ayudará a calmar el dolor y hará la función del coágulo que se ha caído.

Es posible que sea necesario cambiar el apósito varias veces mientras se cura la zona. Aunque la alveolitis produce un dolor intenso, su tratamiento es fácil y las molestias duran escasos días.

Además, y al igual que sucede con otras infecciones bucales, existe un arma esencial para evitar la alveolitis dental: la prevención. En este caso, es importante mantener unos buenos hábitos, especialmente en los días previos y posteriores a la extracción del diente.

 

Soy la Dra. Marta Herrero, licenciada en Odontología, Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid y Especialista en Odontología Estética de la cual soy una auténtica apasionada. …Gracias desde aquí a todos aquellos pacientes que han confiado en mis conocimientos y profesionalidad.

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