Puede que de un tiempo para acá, al mirarte en el espejo hayas notado que tus dientes parecen un poco más largos, o que tus encías hayan disminuído. La recesión gingival o las encías retraídas, es uno de los problemas bucodentales más comunes, pero no por ello debe de ser obviado, ya que además de suponer un problema estético, con él pueden llegar otras complicaciones. Te mostramos las soluciones para encías retraídas, más efectivas.

Por distintas causas, la encía se puede retraer de su posición normal y dejar al descubierto parte de las raíces de los dientes. Pero ¡tranquilidad! hay soluciones quirúrgicas, como la cirujía plástica periodontal, para poner encía donde ya no la hay.

Las encías retraídas pueden ser signo de una enfermedad periodontal severa, en la que además de producirse un daño en la encía existe la posibilidad de pérdida de hueso. Un problema de oclusión, bruxismo (rechinar los dientes durante el sueño), diabetes, la falta de higiene o el abuso excesivo del tabaco también pueden provocar la recesión de las encías.

A veces, cepillarnos los dientes con demasiada fuerza o utilizar un cepillo excesivamente duro, puede ser el motivo de la recesión gingival.

Como ves, las causas son numerosas. Tu dentista será quien te ayude a determinar cuál es tu caso y te indicará los hábitos que debes modificar, así como las soluciones posibles.

como regeneran encias retraidas

Soluciones

Si tu pregunta es si las encías retraídas pueden volver a crecer; la respuesta es no. Pero sí tiene solución. Podemos tratarla y resolverla a través de diferentes tratamientos. Normalmente, la solución recomendada dependerá de la causa y de la severidad de la retracción. Sin embargo, cuando ya esté muy avanzada, habrá que recurrir a la cirugía.

Siempre es necesario eliminar previamente la inflamación de las encías antes de aconsejarte uno de los siguientes tratamientos de microcirugía plástica:

  • Raspado y alisado radicular es la solución de una enfermedad periodontal. Para muchos pacientes este tratamiento puede ayudar a paralizar la enfermedad, además de prevenir la pérdida de las encías.
  • Injertos de encía: en esta técnica se utilizan tejidos del propio paciente, generalmente extraídos del paladar, para regenerar y restaurar la cobertura de la raíz del diente.

El tratamiento será definitivo siempre y cuando evites las causas que han provocado la recesión de tus encías. Y…¡recuerda! siempre es mejor prevenir que curar. Mantén una correcta higienne oral, realiza un correcto cepillado y visita regularmente a tu dentista para realizar las revisiones de estado dental y gingival.